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Psicología Infantil en Valladolid

Cuando un niño no está bien, se nota.

A veces no sabe explicarlo con palabras, pero lo muestra con su comportamiento.

Otras veces lo que cambia es el ambiente en casa: hay más tensión, más enfados, más dificultad para gestionar situaciones que antes parecían sencillas. Y muchas veces lo más difícil no es solo ver que algo está pasando, sino no saber exactamente qué hacer para ayudarle.

Porque los niños no siempre saben expresar bien lo que sienten con palabras.

No saben decir “estoy desbordado”, “tengo ansiedad” o “me siento inseguro”. Lo expresan de otra manera: a través de su conducta, de sus emociones, de su forma de relacionarse o incluso de síntomas físicos que empiezan a aparecer sin causa clara.

Y cuando eso ocurre, es normal que como madre o padre también aparezcan dudas, culpa o sensación de impotencia.

Como psicóloga infantil en Valladolid, puedo acompañaros en este proceso.

Situaciones que indican qué tu hijo necesita ayuda

A veces los cambios aparecen poco a poco y otras veces llegan de repente.
Puede que últimamente notéis que vuestro hijo:

Irritabilidad y sensibilidad emocional

Está más irritable o más sensible de lo habitual

Rabietas

Tiene rabietas más intensas y frecuentes

Problemas de sueño y nuevos miedos

Duerme peor o aparecen miedos nuevos

Inseguridad y dependencia emocional

Se muestra más inseguro o dependiente

Dificultades escolares y de concentración

Tiene dificultades en el colegio o problemas para concentrarse

Enfado, tristeza y frustración

Expresa mucho enfado, tristeza o frustración

Aislamiento social

Se aísla más o le cuesta relacionarse

Síntomas físicos

Presenta dolores físicos sin causa médica clara

Cambios emocionales

O simplemente sentís que «ya no está igual» y no sabéis muy bien cómo ayudarle

Esto es lo que está pasando

Hay niños que se muestran más irritables, otros que se aíslan más, otros que empiezan a tener rabietas frecuentes o dificultades en el colegio. A veces aparecen miedos que antes no estaban, problemas para dormir, inseguridad, dependencia o cambios que no termináis de entender.

Cada niño expresa el malestar de una forma distinta

Y muchas veces, cuanto más intentáis corregir la conducta, más sensación tenéis de que el problema sigue ahí.

Porque normalmente no se trata solo de lo que el niño hace.
Se trata de lo que le está pasando por dentro y todavía no sabe expresar de otra manera.

Detrás de muchas conductas hay emociones difíciles de gestionar, necesidad de atención, inseguridad, frustración o situaciones que el niño todavía no sabe nombrar ni entender.

Y eso no significa que quiera portarse mal.

Significa que necesita ayuda para empezar a manejar lo que siente.

Cómo puedo ayudaros

El trabajo terapéutico no es solo con el niño.
También es con vosotros como familia.

Porque cuando un niño atraviesa dificultades emocionales, todo el entorno se ve afectado de alguna manera: las dinámicas familiares, la comunicación, la convivencia e incluso la forma en la que os relacionáis con él.

Lo que vamos a hacer es trabajar en equipo:

Su espacio

Yo me encargo de que el niño sienta que este es su rincón seguro para expresarse.

Entender el «porque»

Os ayudo a mirar lo que le pasa con otros ojos, para que no haya malentendidos.

Vuestro «kit» de herramientas

Os equipo con recursos prácticos para que podáis acompañarle sin desgastaros.

Resetear la convivencia

Ajustamos las piezas de la familia para que todo fluya de forma más natural y positiva.

El proceso terapeútico

Cada niño es diferente, por eso el proceso se adapta a su edad, su momento y sus necesidades.
Habrá momentos para observar y entender qué hay detrás de determinadas conductas y momentos para trabajar herramientas que le ayuden a gestionar mejor lo que siente.

También habrá espacio para vosotros para:

Qué podéis conseguir

Con el tiempo, muchas familias empiezan a notar pequeños cambios que mejoran el día a día:

Y, poco a poco, el niño también empieza a sentirse más seguro, más comprendido y con más recursos para expresar lo que le pasa de una manera más sana.

Dar el paso puede marcar la diferencia

Pedir ayuda cuando algo no va bien con un hijo no significa que lo estéis haciendo mal.

Muchas veces, intervenir a tiempo marca la diferencia en su bienestar emocional y en la forma en la que aprende a relacionarse consigo mismo y con los demás.

Si buscas psicología infantil en Valladolid o también en formato online, podéis empezar cuando lo necesitéis.